domingo 5 de abril de 2009

Lo que estabas esperando

Si ya descubriste con dar la mano o besar NO embaraza.
Si ya caíste en la cuenta de que no todos venimos equipados de la misma manera.
Si fuiste capaz de conocer de cerca el mecanismo y los aparatos necesarios para crear bebés, y corroboraste que no se trata de una cigüeña ni de un repollo.
Si probaste y te gustó.
Este es tu blog, esta es tu sección.
Ahora a Identikit Producciones llegó: IDENTISEX
………………………………………………………………………………………………...

¿Tienes alguna duda sobre sexo? Mmmmmm ricoo! Con Bamba estamos dispuestas a ayudarte. Soy Alejandra Ampollas y contestaré todas tus preguntas sin tabúes en ampollasexopata@gmail.com, y sígueme en Fox Life a tu manguera. Y recuerda, que si es sexo, es bueno…
………………………………………………………………………………………………...

PREGUNTAS PARA ELLAS

Encuesta de la semana (La Pregunta Animal de Ampollin):
1) ¿Qué es lo que más te importa de la “escopeta” a la hora del “tiroteo”?
-Largo
-Grosor
-“Impacto” (Cómo la utiliza)

2) ¿Qué es lo que menos te erotizaría llegando al climax, que podría terminar en la retirada del soldado para asistir a otra guerra?
-El slip con trompa
-Alguna deformidad en el miembro del susodicho
-La caja de zapatos en el área abdominal del kía
-El amigo en letal estado vegetativo


PREGUNTAS PARA ELLOS
Encuesta de la semana (La Pregunta Animal de Ampollín):
1) ¿Qué tipo de lencería preferís para una noche de lujuria y pasión?
-Trajecito eróStico
-Conjunto provocativo
-Me da igual
-¡Lo-que-dé! ¡Si es lo que menos dura!

2) ¿Cómo preferís a tu compañera de aventura?
- Sumisa
- Que tome el mando de a ratos
- Bien gatito, que me de vuelta como una media
………………………………………………………………………………………………..

Porque ella mejor que nadie sabe que alguna vez te pasó algo que te marcó para toda la vida -ya sea por malo, raro, traumático o frustrante-, Alejandra Ampollas te da la oportunidad de que te desahogues y veas que esas situaciones no te suceden a vos a solo.
Contanos, nos gusta escucharte (o leerte en este caso).

Compartí tu historia con nosotras, y participá de fabulosos premios. A fin de año, la persona que haya dejado la mejor historia, será beneficiada con un premio que la va a dejar de culo!...No podes dejar de participar, porque si es sexo, es bueno…Mmmmmm rico!

(Nota: La idea es que escriban utilizando metáforas. No se permiten las guarangadas ni las groserías. Dichos mensajes serán censurados…o guardados y tergiversados por la propia Alejandra).

Autora: La Tía Maka
Edición: Nova

lunes 23 de marzo de 2009

Abril: Inicia el calvario


Chau Chau Chau verano Chau (Y lo digo entre lágrimas) bajooonnn…

¿Por qué tiene que terminar el verano, si es lo más (y no de Zamora precisamente)? ¡Y encima tiene que empezar el otoño, que es gris, fresco y triste! Como si eso fuera poco, esa estación es el mayor indicador de que terminan las vacaciones y de que empieza lo peor: El primer cuatrimestre ´09.

Que lo sepa el mundo: “ NO QUIERO EMPEZAR A CURSAR!!!”, gritás desaforado/a como si tu clamor pudiera detener el tiempo en el mes de marzo. Pero no. Ya es hora de que sepas que tu reclamo desesperado solo te quitará la voz y tal vez ligues algún macetazo de alguna vecina que quiere escuchar en paz la novela de la tarde. Así que es hora de que te resignes y pienses que lamentablemente no queda otra…(Y lo digo entre lágrimas, una vez más).

Solo queda disfrutar de las últimas semanas en las que podés dormir hasta tarde, entre otras cosas que uno hace cuando no va a la facu.

“No quiero ni pensarlo”, decís en voz baja y luego largas un contenido suspiro. Pero es mas fuerte que vos, y esa escalofriante idea te persigue, te persigue cada día y de un modo más intenso y persistente. Seguís estando en el mes de marzo, sí marzo…nunca te gusto taaanto marzo y ahora lo amás y no querés que termine jamás, porque eso significa que las vacaciones te dicen chau. Y vuelve a tu mente la misma reflexión de siempre: “No quiero ni pensarlo” y la idea va tomando forma a medida que pasan los días, porque sabes que el enemigo tiene nombre: “ABRIL”. Ese cincoletrudo siempre existió, pero solo hace unos años lo empezaste a nombrar de otra manera y hasta incluso odiarlo.

Con solo oir su nombre, "Abril", se te pone la piel de gallina, y terminas apichonandote. Sabés que él implica no sólo el inicio del calvario facultativo, sino que trae consigo los daños colaterales que provoca en cualquier estudiante, a saber: asistir todas las mañanas a la universidad, con escarcha en la cara, para disfrutar de las 'entretenidísimas' clases de las que taaanto disfrutas en ese letal estado somnoliento; comerte cuatro horas de un monologo que termina por volverse insorprotable; comenzar a leer los apuntes de cada cátedra que son más grandes y densos que el libro gordo de petete; dejar de lado eso que tanto te gusta y que extrañas como a nada en este mundo, la joda con tus amigos; sacrificar siestas; pasar noches y noches en vela, aguantando a base de café, coca con cafia, lo-que-dé!, con el fin de mantenerte despierto para intentar absorver todos los conociemientos -que no aprendiste durante la cursada-, en la noche anterior al parcial, con lo cual sólo lográs pasar una noche patética muerto de frío, cabeceando del sueño, y hasta alucinando, creyendo ver duendes verdes por las paredes.
Ves que las horas pasan más rápido que lo habitual y anhelas que el tiempo se detenga para poder terminar de devorarte los libros y hecharte como una vaca en la cama, pero como sabes que eso es imposible porque nunca tuviste tanta suerte, solo te conformas con recibir una noticia de tipo: "Mañana hay paro" o "Atropellaron al profesor, el parcial pasa a la semana que viene".
Para peor, cuando te rendís y optás por descansar un ratito para rescatar algo de esa lucidez perdida, sólo soñas con los apuntes, con letras, por lo que ya te levantas con la vista cansada.
En síntesis, te convences que en Abril comienza este calvario, y te ves volviendo al infierno mismo. Motivo por el cual te sentis inmerso en una crisis emocional tan grande que te hace sospechar que ni asistiendo a los cursos de autoayuda de José de Bonifacio al 666 del barrio porteño de caballito, vas a poder recuperarte de ese tsunami psicológico en el que caes todos los fines de marzo y principios de abril.

Y caes en la cuenta de cuan irónica es para vos el fragmento de esa canción de Fito: “Dios Santo que bello abril”. Por supuesto, demandarías al autor sino fuera porque tus argumentos no serian tomados como válidos bajo ningún tribunal del país. Y ahí analizas: “Me comprenderían si fueran universitarios que vienen derrochando poco más de 3 meses de hacer la nada misma. Pero los jueces, no. Ellos están acostumbrados a tener el trasero inmóvil todo el año así que no me prestarían ni la menor atención”.

En fin, se debería de hacer una lista de las maravillosas experiencias que ocurren (solo y únicamente solo) en verano. Aaahh verano…VE-RA-NO…verano, es la palabra favorita de cualquier estudiante (menos de aquellos que deben dar finales). Y va acompañada de otra hermosa palabra: VACACIONES, VA-CA-CIO-NES, vacaciones…

¿Hay algo mejor? Si hay alguien que piensa lo contrario, que arroje la primer botella.(¿?)
Los días soleados de mucho mucho calor (sofocantes lo sé, pero ideales porque son otra señal de que estás en pleno descanso de ese pesadísimo cuatrimestre). La pileta, los amigos que no ves durante el año porque “estas estudiando”, salir por todos esos días que no pudiste porque “estabas estudiando”, y lo maaasss masss sagrado: DORMIR. See dormís, dormis por todo lo que dormiste, por lo que NO dormiste, por lo que no durmieron tus compañeros, por lo que anhelabas dormir. Obviamente, antes no podias hacerlo porque “estabas estudiando”.

Como conclusión, asumís que no tenes la máquina del tiempo del Doc Emmett Brown, que como dice la canción: “Todo tiene un final, todo termina,
tengo que comprender no es eterna la vida…” (La buena vida en este caso) y que por mas que tengas la simple y llana sensación de que “pasó rapidísimo” ese verano, fueron quizás las mejores vacaciones. Así que ¡arriba universitario!, que al fin y al cabo vos solito te metiste en el baile y ahora tenés que bailar. Odiás abril por que empieza el cuatrimestre, ¡conformate! Sería mucho peor empezar en marzo y entonces ahí odiarías a marzo de la misma manera con la que amás desde el fondo de tus entrañas a diciembre.

¡Adelante mis valientes!


¡A juntar valor, a respirar hondo y a empezar el cuatrimestre, carajo!


¡Ah! y para no perder la costumbre, seguro que el primer día de clase, tu primera pregunta al compañero de al lado, será: Che…¿Qué día de julio termina el cuatrimestre?.

Escribió, con lágrimas en los ojos: Jesica "Patín", Productora de Identikit.
Metieron el hocico y tijeretearon: Nova, Conductora de Identikit.
Maka, Productora de Identikit.

jueves 12 de febrero de 2009

"Recuerdos que no voy a olvidar"

video

lunes 12 de enero de 2009

Romeos del siglo XXI: ¿Peores que antes, pero mejores que los que vendrán?

Emancipadas de todo tipo de mitos e historias que nos contaron de pequeñas, y cansadas de besar sapos (tanto sapo y ningún príncipe) al punto de llegar a una sobredosis -y no precisamente de amor-, las integrantes de la productora estamos dispuestas a responder el interrogante de la fecha y a disipar dudas al respecto.

Identikit Producciones investiga: ¿Por qué hay tanta mujer soltera en edad de merecer? Creemos que la respuesta a esta pregunta, obviamente, deberíamos buscarla en los hombres. ¿Por qué responsabilizarlos como los únicos culpables de nuestra soledad y acusarlos de ser los artífices de nuestro profundo sentimiento de desconfianza hacia el género? La solución al enigma es muy fácil: porque son todos iguales, están cortados por la misma tijera desafilada.

Según una definición de diccionario –a nuestro criterio errónea en un 99,9%- un hombre es: un varón, criatura racional de sexo masculino que posee determinadas cualidades, como energía, fuerza, valor, etc., consideradas varoniles. Esta definición me hace arribar a la leve sospecha de que nunca en mi vida conocí semejante ejemplar.

Seguramente se estarán preguntando en este preciso instante cuál es nuestra visión sobre este “mal tan necesario”. Según el “Pequeño Identikit Ilustrado”, un hombre es un ente incapaz de pensar y de sentir, un ser baboso, mirón y mujeriego, mentiroso y caradura, entre otros tantos epítetos y calificativos (todos ellos negativos, claro) que podemos llegar a mencionar. Vale aclarar que no se trata de una descripción caprichosa, sino que son datos empíricos científicamente comprobados y avalados, a su vez, por una encuesta que se realizó sobre esta cuestión entre mujeres de entre 15 y 50 años de edad de Ciudad Uvita.

Es un hecho conocer a un joven que parece ser distinto a los experimentos fallidos con los que anteriormente desperdiciamos nuestro codiciado tiempo, y que en no más de tres salidas, muestre la hilacha y se nos venga al bombo, con lo cual terminará resultando ser el peor de los engendros genéticos con el que estuvimos (pero, por desgracia, resulta ser mejor que el candidato que lo sucederá).

De este modo, por nuestra corta vida pasará: el chongo que no te quiso más que para una sola cosa (se los dejo a su criterio, diría la filósofa contemporánea Olga Karina); el vago que no tenía ni el jardín de infantes terminado y no tenía donde caer muerto (de todas maneras, eso no le importaba, motivo por el cual no podías ni pensar presentárselo a tu queridísima madre); el mamero (o mamerto) que en la segunda cita no tiene mejor idea que llevarte a conocer a su “mami”- tu amada suegra- y la remata con un “te trató mal porque te le estás llevando al nene, viste?!” (un consejo amiga: huyeee!!!); el enamoradizo capaz de espantar una mujer en menos de lo que canta un gallo; el pibe chorro que lo veías cada muerte de obispo cuando lo largaban de la comisaría y antes de que vuelva a quedar tras las rejas por otra causa; el que tenía novia y te engañó con tu mejor amiga; el narcisista que no estaba enamorado de vos, sino de él mismo (no te miraba a los ojos a vos porque le gustaban, simplemente miraba su reflejo); el mujeriego que te engañó con cuanta mujer se le cruzó, y el último chico al que estás conociendo, que parece empeñado en mostrar algo que no es, en venderte una falsa ilusión…una vez más.


Se dice que toda escoba nueva siempre barre bien, pero con el pasar del tiempo, cuando las cerdas comienzan a desgastarse, termina resultando algo inútil con lo cual se vuelve tedioso utilizarla. Esto mismo es lo que sucede con los hombres; y a nuestra media naranja, la terminamos haciendo jugo por error.

Las cosas lamentablemente son así, no estamos exagerando, por algún motivo cobró tanta fuerza la frase “Es mejor estar solo que mal acompañado”. Evidentemente buey solo bien se lame, porque si de algo nos percatamos últimamente es que el príncipe azul destiñe con el primer lavado.

La Tía Maka, Jefa de Producción de Identikit.

lunes 22 de diciembre de 2008

Ahora anda en 22 rueditas

Sí, la Sra Patín, alias Jésica Piombo, hoy sopló la vela...Perdón, prosigo...La Sra Patín hoy cumple sus primeros 22 añitos (suena más tierno). Por eso, tu amigueta Novita te dedica este post, al que seguro las otras cuatro niñas se unirán al igual que Jonni y Sole.

No es necesario que te digamos lo mucho que te queremos, porque te lo demostramos a diario y aunque a veces nos dan ganas de fajarte por tus preguntas/ideas, sabemos que a la larga nos abastecemos de ellas.

Seguramente hagamos Metodología juntas, asi que apenas empiece el cuatrimestre: A putear se ha dicho!!!! Con pensar todo lo que vamos a tener que leer, me da escalofríos...

Disfrutá mucho de este día y de las fiestas que se asoman. Nos vemos PATINADORA CAJA 32!!!!!!!

Nova Adámoli

Identikit Producciones

viernes 19 de diciembre de 2008

“Esa maldita costilla”

Para que vean que las integrantes de Identikit Producciones no somos feministas, realizaremos una suerte de autocrítica hacia el género. Sí, así como lo leen, nos despacharemos en contra de nuestro propio sexo. Últimamente venimos observando algunos defectos que se constituyen en las pequeñas miserias que cada mujer lleva adentro, y que bien pueden apreciarse en sus actitudes y comentarios.

En primer lugar, cabe destacar a la envidia como uno de los pecados capitales femeninos, uno de los más característicos. Este sentimiento puede manifestarse en cualquier momento o aspecto de la vida de toda mujer.

Por ejemplo, si por delante de un grupo de chicas pasa una señorita de esas que rajan la tierra con un lomo infernal al estilo Silvina Luna, es inevitable escuchar la típica sentencia “esas lolas están hechas”, o por qué no la tan mentada frase “es pura silicona”.

Si se tratase de una joven que si bien no tiene un busto exuberante, sino que posee las denominadas “tetas mesita” -es decir aquellas que están bien arriba formando una especie de culito de gorda- las señoritas se empeñarán en recalcar una y mil veces que “es puro push up” o que “con esa taza sofá cualquiera puede tener sus atributos así”.

Ahora bien, si quien pasa fuese una dama con unos voluptuosos senos pero con una caída normal, pueden llegar a acotar que “es Adelaida, la de las tetas caidas”, que “tiene dos cascos de moto”, que “tiene dos cabezas de enano”, o que “más que tetas de gorda, son ubres de vaquillona”.
Por el contrario, si se tratase de una chica no tan agraciada en cuanto al busto, pueden llegar a ser más crueles utilizando todo tipo de apodos y calificativos tales como “planilandia”, “esquinero”, “Lisa Simpson” o “chica sintética”, entre otros.

Pero si de factores útiles para la medición de la envidia femenina hablamos, no podemos dejar de lado el ir de la mujer, esto es la cola. Si una chica con un trasero contundente pasa caminando delante nuestro podríamos oír las críticas de la platea femenina que juzgará a la joven de “araña galponera” o “araña pollito” en su defecto, “te lleva a andar el culo”, “tiene una baulera”, y ni hablar de las clásicas conjeturas del totó que es epicentro de la inmerecida crítica, “debe tener más cráteres que la luna”, “el culo ese debe estar dinamitado”, “le sacas el pantalón y se le caen las cachas”, etc.

Si es una mujer con un buen trasero, es decir el siempre bien ponderado culito-manzanita, se sentirán murmullos tales como “está hecho”, “no tiene culo, sólo lo va sacando”, “mirá, parece un pato”, y todo ello no puede ir nunca sin el clásico remate “se va a quebrar la espalda”.

El exacerbado carácter competitivo del género constituye, a mi entender, otro de los pecados de toda mujer. Vivimos en una contienda permanente contra todas las demás chicas. Espejito, espejito, ¿quién es la más bella de la fiesta?, ¿quién es la mejor y más elegantemente vestida de la reunión?, ¿quién es la más inteligente del curso?, ¿quién es la más apta para realizar este trabajo? Por supuesto, la respuesta a cada una de estas preguntas, siempre será “¡yo!”.

El tercer pecado capital característico de la mujer que debería ser incluído en su definición de diccionario es ser chismosa, chusma. No pregunten cómo, pero la realidad es que toda mujer siempre sabrá todo lo que pasa y deja de pasar en su barrio; conocerá vida, obra y milagro de cada persona que habite o simplemente transite ocasionalmente por su bonita vecinda’, de sus compañeros de trabajo, etc. Son capaces de preguntar cosas sumamente delicadas con total libertad, sin ningún tipo de vergüenza ni límites. Conocen a todo el mundo, viven pendientes de todo lo que sucede a sus al rededores y en consecuencia no paran de hablar de ello.
Cabe destacar que no es nuestro caso, ya que, nosotras no somos chusmas, sino periodistas, obvio.

Finalmente, el cuarto y último (pero no por ello menos importante) pecado capital del género, es el del poder sobrenatural de armar embrollo –o puterío hablando en criollo- en torno a su grupo. Ello incluye armar pleito por cualquier motivo y difamar gente, entre otras acciones típicas de éste ítem. Que me miró mal, que llegó más lejos por empomarse al jefe, que es una atorranta que quiere estar con todos los de la banda, que te acostaste con fulano, que hablaste mal de mengano, que lo querés más a sutano, etc. Cualquier excusa es válida para pelear, para generar flor de cachengue con el que se divierten las otras chicas que se divertirán llevando y trayendo.

He aquí el género femenino, se los presentamos, y con él les mostramos también sus pecados capitales. De todos modos, somos mujeres, y ni siquiera esto que acabamos de mencionar es capaz de opacar nuestra inteligencia, talento, belleza, y picardía. Porque somos encantadoras. Así y todo, ¿seguís pensando que somos el sexo débil? ¿No será que este sexo es tu debilidad?


A pesar de todo, no pueden vivir sin nosotras



Redactoras: Maka, Jesi
Identikit Producciones

martes 16 de diciembre de 2008

Navidad, navidad…¿Dulce Navidad?

Escasos días nos separan de las fiestas. Ya se acerca noche buena, ya se acerca navidad, y en consecuencia comenzamos a pensar en los lamentables pero cómicos e inolvidables sucesos navideños. Sí señora, sí señor, no desespere y anímese cuando estos desastres acontezcan, porque este tipo de hechos suceden hasta en las mejores familias.

Son aquellos “factores comunes” que se repiten en todas las fiestas, año tras año a lo largo de toda nuestra vida, factores que si bien podemos prever, nunca podremos evitar.
La cena del 24 comienza a desenvolverse con total normalidad en familia. Allí están los nonos, tíos, primos; en fin, nos encontramos todos juntos compartiendo la mesa navideña. Pero, ¿es verdad que no hay nada más lindo que la familia unita?

El nono está desesperado por empezar a comer, motivo por el cual se pone histérico e impaciente, y no encuentra mejor hobbie, para matar el tiempo, que retar por cualquier razón –no importa si la hay- a los nietitos más pequeños, que están insoportable3s, puesto que ya quieren abrir los regalos.

A su vez, la nona inmersa en un estado de “embolamiento letal”, descubre cierto placer en enloquecer a las tías con todo tipo de golpes bajos, ya sea con el fin de regañarlas por pésimo rol materno debido al mal comportamiento de los nietos que ya se encargó de corregir el abuelo, o por la manera de preparar los distintos platos que integran el menú navideño.

Nunca faltarán las peleas y discusiones provocadas por los palos –que más que palos, yo diría que son garrotazos- entre cuñadas y cuñadas, entre cuñadas y suegras, entre primas, etc., que lograrán que se arme una guerra de todos contra todos y que la velada se asemeje a “Los titanes en el Ring”, pero sin tanto golpe, o en su defecto al documental ficcionado de Identikit Producciones (que subiremos próximamente al blog para que puedan escucharlo)

El personaje que se roba todas las navidades –no estoy hablando del Grinch- y se lleva el protagonónico en cada papelón de cada fiesta que se celebra, es el típico tío hebrio. Ese tío que está tan borracho que será incapaz de recordar al día siguiente lo que hizo, lo que dijo y con cuántas sobrinas se tiró a un lance. Ni siquiera será consciente de la vergüenza que les ha hecho pasar a su esposa e hijos con ese intento de baile erótico sobre la mesa, vistiendo esa espantosa mini-zunga roja al mejor estilo Papá Noel, al grito de “¡Jojojo sensual navidad!”, y realizando una suerte de quiebre de cintura –literal, pobre gordo- en donde no podés dejar de mirar horrorizada esa buzarda de embarazada con forma muy similar a una caja de zapatos, que sabés que no es otra cosa que una “panza cervecera”.

No podríamos dejar de mencionar a aquel primo con una severa disminución mental que en un intento de descorchar la sidra, le saca el ojo a cuanto inconsciente o perejil -que evidentemente no tiene dos dedos de frente- se le arrime, de un corchazo certero. Y menos aún debemos olvidar a aquel que siempre resulta herido después de las 00 horas por la pirotecnia. Es el primo “famoso”, que no hay una sola navidad que no sea el entrevistado perfecto para la crónica televisiva sobre los gomas heridos por la utilización incorrecta de fuegos artificiales.

En fin, esto es la navidad. Y esto es también lo que nos deja cada navidad, momentos y anécdotas imborrables. De esas que en cualquier reunión las recordarás, y reirás a más no poder cuando las escuches o las cuentes.
Los hechos y personajes de este artículo son pura ficción, cualquier semejanza con la realidad, ¿es mera coincidencia?

Maka, Identikit Producciones